23.10.11

Soy gilipoyas

Miro tus fotos. nuestras fotos. Las cosas que escribí sobre nuestros momentos.Veo tu cara amada, ahora y antes. Y sé que fui yo quien dijo hasta aquí. Pero sigo enamorada. Te echo de menos, pero el saber que lo nuestro no iba a funcionar, el orgullo, y la razón, me mantienen en casa. Sigo teniendo tu anillo. De vez en cuando lo miro, lo beso y pienso en qué hubiera pasado si antes de verano hubiera dicho si. Ojala pudieras entender por qué. Ojala dejaras de ir de víctima y pensaras en qué pudo hacer que de repente cambiara. Que abriera los ojos. De veras, si pudieras...

29.8.11

...

Estoy sin habla. No se cómo reaccionar, qué decir, qué hacer. Tenemos que hablar. Sí, eso desde luego. No se de qué quieres hablar tu, pero desde luego, yo necesito hablarte. Necesito saber qué te pasa, qué te ha pasado. Por qué, de pronto, DESAPARECES. No me digas que no. Te esfumas. Y yo aún no se por qué.
Lo que se es que ya no tengo tantas ganas de volver. Ojos negros, palabras negras. Tengo miedo. De que todo, todo, haya sido una mentira.

7.8.11

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Me encanta esa manera tan tuya de dejarme sin respuesta...o de hacer que la única respuesta posible sea un beso...

3.8.11

En sus cascos, Edith Piaf cantaba lo bella que es la vida en rosa. Ante sus ojos, las fotos de aquel día, y recuerdos. Sí, estaba perdida en él. Como cada noche. Hacía cinco días que no le veía. Sólo cinco. Y serían unos cuarenta. El pensamiento le arrancó un gimoteo, cuánto le echaba de menos. Dedicó una entrada ligeramente envenenada a cierta gente. Y le vino él a la cabeza, de nuevo. Como si no pensara en él en todo momento... Como si no se aferrara a el cuando las cosas por allí se tensaban.


Vagando libre, su mente se alió con su corazón para hacerle revivir el momento en el que él se percató del cómo sus ojos variaban de color, entre el castaño y el negro, con su estado de ánimo. De que le pasaba algo, solo por cómo hablaba por tuentichat con él, o porque le rehuía la mirada. Cómo se tenía que controlar para no gritar cual fangirl enamorada cuando hablaban. Los te quieros susurrados al oído. Su único rato completamente a solas, interrumpido por el telefono. Sus besos, los mordiscos, las sonrisas. Y deseó poder besarle.Como tantas otras veces en aquellos últimos seis días. 


Se lamió los labios, que solían tener heridas por los besos compartidos. Rozó con dos dedos el anillo que colgaba de su cuello. Se lo llevó lentamente a los labios. Y lo besó. Una, dos, tres veces. Y así, de lado, con el anillo junto a los labios, se quedó profundamente dormida.

31.7.11

Dices que me echas de menos, y yo me quiero morir. Morirme de ganas de verte. Ni siquiera suena mal...
Mato el tiempo entre papeles y lápices , entre memorias y sonrisas tontas. Deseando que pase rápido, que el verano vuele como solía y que llegue ya septiembre. ¡Qué locura! Septiembre... suena tan lejano aun...
Te echo de menos.